miércoles, 15 de mayo de 2013

Integral de las agujas de Santa Águeda.

ESPECTACULAR, grandiosa, espléndida, asombrosa, preciosa, maravillosa....me faltan adjetivos para definir esta pedazo ruta que tuvimos el inmenso placer de recorrer el pasado sábado 4 de mayo.
Cuando en su dia subimos al Bartolo, ya  mirábamos de reojo el Agullot  y pudimos sentir su atracción, de manera que al hacer el calendario de rutas del trimestre teniamos claro que habia que ir, pero además encontramos una ruta en el blog de andacontiocanya que recorria las tres agujas y comenzaba así: "Trepar, trepar y trepar" por lo que el extasis general ya fue total y comenzamos a babear mientras esperabamos impacientes a que llegara el dia.

La historia comienza el dia de antes, cuando en los wasshapp que cruzamos a diario M.Àngels propuso, con mi total apoyo, no madrugar tanto (lo que siempre es un acierto) y quedamos a las 7 en vez de a las 6. Como siempre hubo algún rezagado, pero esta vez, como ya habiamos avisado, esperamos los 15 minutos de rigor y salimos zumbando.
Sobre las 8 de la mañana llegamos a Benicasim y al poco de salir dirección al desierto de las palmas, despues del puente de la autopista, dejamos los coches en el comienzo de la ruta. Nuestra sorpresa es que al llegar venia detras el dormilon oficial del grupo, el rojo, con su coche.
despues de las risas y comentarios varios, nos ponemos a caminar por una pista paralela a la autopista durante un trozo, que nos lleva al comienzo de las trepadas.

Nuestro objetivo.

El grupo y mi pose de Hermano mayor, falta el rojo tras la camara.

caminando hacia las agujas.

Y aquí comienza lo bueno.

Despues de un corto paseo, empezamos a trepar por donde mejor podemos, buscando el camino entre los bloques de roca, para dirigirnos a la primera de las agujas, y enseguida comenzamos a flipar con todo, ya que al subir tan vertical, aunque cuesta lo suyo, pronto comenzamos a tener buenas vistas, y además disfrutamos del mero hecho de ir subiendo por semejantes sitios...


La sombra de peter pan haciendole una foto al rojillo.

trepando poco a poco...

...Para de vez en cuando gozar de las vistas.

M.Àngels cada dia mejor.

Joserra tomandose un respiro.

Como siempre buen rollito.

Mónica parece que no lo tenia muy claro...jejeje.

Precioso dia.

Buscando el mejor camino.

Joserra y el rojo arriesgando para la foto.

Otra del Rojo y Joserra, ¿aguantará uno más?

¡Pues si, aguantó tambien a David!

Alucinando con el recorrido vamos subiendo poco a poco hasta llegar a la cima de la primera aguja, una cima empinada con un patio por detras de los que acojonan, pero allí estuvimos sentados para la foto todos excepto Mónica, que le daba algo de yuyu.


El presi encaramado cual mona chita.

M.Àngels en el mundialmente conocido paso del Koala, jajaja.

Joserra al lado Mónica para darle mas seguridad.

Los primos Morant disfrutando.

Cima de la primera aguja.

Foto automática del grupo, solo falta Mónica.

Llegué tarde a la foto del besito, pero se respira mucho amor...jajaja.

Una vez coronada la primera, comenzamos a crestear para ir al Agullot, la aguja del medio y la mas alta de las tres, pero al poco decidimos parar a almorzar en uno de los pocos sitios donde podiamos hacerlo con relativa comodidad.


Seguimos trepando...

...y destrepando.

Morant lloraba por que yo le ponía morritos...jajaja.

Ya con los estómagos llenos y fuerzas renovadas, continuamos hacia el agullot, sin dejar de disfrutar ni un solo momento de la montaña, del ambiente, de la compañia, del maravilloso dia, y así, sin prisas pero sin pausa, nos vamos acercando al siguiente objetivo.


Preparados para continuar.

Proxima estación el agullot.

Vistas al Bartolo.


Cresteando hacia el agullot.

Cada uno a su ritmo.

Precioso pasito el del pino al filo del vacio..

Inmejorable compañia.

La cabeza de saurio, como decia el presi.

El presi por las alturas.

Sorteando bloques.

Aberraciones urbanisticas levantinas.


Nos vamos acercando.

Poco a poco vamos dejando abajo la primera aguja y nos acercamos al agullot. En este tramo de cresta podiamos ver la gente que subía hacia el pico por la senda, un grupo bastante numeroso que luego nos encontramos arriba. Una lastima, por que con tanta gente no pudimos disfrutar apenas de la cima algo estrecha y nos fuimos enseguida para dejar sitio a los demás.


El presi haciendo una foto.

La foto del presi.

Mónica, la gran protagonista del dia.

De camino nos encontramos con la cueva de Santa Águeda...

¡Ahí la tenemos!

Esta me cuadra más...¡que carita de buena!

El gran, el inigualable Morant.

Como decia Ximo Baio, ¡Seguimos subiendo!

Allá abajo dejamos la primera aguja.

Llegando al agullot.

Cima concurrida del agullot.

Como no para de llegar gente, nos vamos enseguida.

Nada más bajar hacia el otro lado del Agullot nos desviamos del camino normal para continuar con nuestra travesía, y lo hacemos por un paso conocido como el tobogan, muy inclinado y en algun punto estrecho, por donde tenemos que deslizarnos hacia abajo para buscar un punto donde volver a la cresta. Bueno, pues aquí, los que iban delante se asomaron y no vieron el punto por donde debíamos romper hacia la cresta, de modo que empezamos a bajar y bajar por la roca inclinada y lisa, y cuando la pudimos abandonar, no sin antes haber tenido algún momento pelín peliagudo, estábamos bastante mas abajo de donde deberíamos, por lo que tuvímos que remontar, además por un terreno dificil y lleno de matorral.


Sempre fent la mona...jejeje.

mira pues l'altre...

Comenzamos a bajar del Agullot.

El presi mostrandonos el camino.


Aquí todo eran risas...

Dispuestos a bajar por el tobogan.


Mas o menos por donde está el fotografo estaría el paso...

...pero nos lo saltamos y continuamos para abajo.

y más para abajo...

Toda la roca que nos bajamos, lisa y resbalosa...

Por fin volvemos a la cresta despues de pelearnos un buen rato con la maleza.

Un poco de zoom para ver bien el paso del tobogan y su inclinación.

Vistas desde la cresta.

Vistas desde la cresta.

Una vez de nuevo en la cresta seguimos nuestro camino en busca del siguiente objetivo, ni más ni menos que el famoso trampolín, una aguja que sobresale del resto desafiando la gravedad. Allí nos encaramamos y pudimos disfrutar un buen rato del vertigo y la sensacion de estar suspendidos en el vacio en soledad, ya que hasta aquí viene poca gente. Hoy, quitando la marabunta del Agullot que subia por la normal, solo nos cruzamos a unos chavales por aquí que venian haciendo la integral pero al reves que nosotros.


Siempre buscando la parte mas alta.

Las chicas, unas mákinas.

Morant subiendo a buscar el trampolín.

Joserra y yo en el mismo paso.

Buscando de nuevo las alturas.

Y aquí esta el famoso trampolín.

Los primeros en aventurarse.

Esperando el turno.

Casi llegando.

Doña Rogelia en el trampolín.

El presi bien colocado para hacer las fotos.

Poco a poco nos vamos animando.

Rotipets en el trampolín.

El presi haciendonos fotos.

Vistas desde el trampolín.

Vistas desde el trampolín.

Despues del trampolín volvemos a bajar un poco sobre nuestros pasos, ya que tenemos que rodear la mole cimera de la tercera aguja que no se puede hacer sin material de escalada, y a partir de aquí ya transcurre un poco por debajo de la cresta y hay una senda más o menos definida hasta llegar al final de las agujas, donde cojemos otra senda que nos devuelve al punto de inicio.


Bajando del trampolín.

Trazas de senda para finalizar la travesía.

Fin de la integral, aquí sale la senda de retorno.

¡Conseguido!

La senda de vuelta.


Volviendo hacia los coches.

De vuelta, ya casi sin fuerzas.

El último tramo se hizo largo.

Recuerdos de la batalla...

Rotipet y las agujas...

Cuando por fin llegamos a los coches, despues de casi 7 horas para 7'5 km, son las tres de la tarde y sin comer, (con el consiguiente cachondeito del presi con los que no quisimos madrugar tanto) habiamos agotado todas nuestras reservas de agua, de comida, de fuerzas...estábamos llenos de arañazos, y de rotos en prendas y mochilas, pero sin embargo tenemos una sonrisa de oreja a oreja.
Y es que, como dije al principio, faltan adjetivos para definir la ruta, de manera que habremos de repetirla en busca de las musas que nos inspiren para poder contarlo y estar a la altura de estas montañas.
Como no, voy a dedicar este post especialmente a Mónica, quién sufrió un poco en algunos pasos pero logró superar sus miedos y se portó como una autentica fiera.
También quiero destacar a David el Xoto, con quien no habia coincidido, y siempre que viene con nosotros le metemos en unos "fregaos"...
En fín, como ha sido muy dificil para mí escoger fotos para el post entre tantas y tan guapas, voy a despedirme con alguna más que refleja momentos del dia, y me dejo muchas más en el tintero.
Amigos, esto es todo, nos vemos en las montañas.